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martes, 24 de junio de 2008

Sabiduria Oulta

La ocultación de la Sabiduría

Por aquel entonces occidente vivía la pérdida de aspectos fundamentales de su antigua herencia espiritual, aquello que antes era conocido y respetado por todos empezaba a perderse y a ponerse en tela de juicio, no todos entendían, querían o interesaba entender ese conocimiento.

Después de terminar las persecuciones contra los primeros cristianos, muy discutibles en número y crueldad, se calcula en cifras oficiales y aceptadas entre 3000 y 6000 el número de víctimas total en los tres primeros siglos, (Historia criminal del cristianismo, K. Deschner, ed.Roca, 1990), Lactancio, padre de la Iglesia, que años antes cuando aún eran perseguidos, exclamaba:

“Que cese la violencia; no más injusticia; la religión no puede imponerse; con palabras y no varas hay que promulgar la causa, sea cual sea; mediante la paciencia no con la crueldad; mediante la fe; no con el crimen; la raíz de toda justicia es no hacer a los demás lo que no quieras que hagan contigo...."

Ese mismo Lactancio es el que luego afirmó sentencias como:

“Los soberanos de los gentiles eran criminales ante dios, hay que celebrar que hayan sido exterminados de raíz con toda su ralea. Ahora yacen postrados en el suelo aquellos que pretendían desafiar a dios; los que derribaron el templo tardaron en caer, pero han caído mucho más bajo y tuvieron el fin que se merecían. El Señor los aniquiló y los ha borrado de la faz de la tierra; cantemos pues, el triunfo del señor, celebremos la victoria del señor con himnos de alabanza..."

Había empezado por parte del núcleo del cristianismo una campaña difamatoria del Cosmos, de la cultura y religiones consideradas como paganas.

En 1889 se descubrió en el monasterio de Santa Catalina del Sinaí un manuscrito del s. II donde Arístides, un cristiano, critica e intenta destruir la divinización del agua, del fuego, del viento, del sol y, desde luego, el culto a la tierra por ser esta el lugar "donde se almacena la inmundicia de los humanos y la de los animales...y la descomposición de los muertos, un recipiente de cadáveres..."

Creció una gran enemistad contra la religión egipcia, afirmaban que:

" ...es el más simple e irracional de todos los pueblos de la tierra, donde rinden culto a los animales..."

En lado contrario encontramos a Celso, gran filósofo, conocedor del Antiguo Testamento, de los Evangelios, de las comunidades cristianas y el primer retractor del cristianismo, el cual escribiría en su Aléthes logos (Palabra Verdadera) una distinción clara de los puntos más precarios de la religión cristiana, la mezcla de multitud de elementos judaicos con otros estoicos, platónicos y similitudes con los cultos mistéricos egipcios y persas.

Sobre algunas afirmaciones de la Iglesia nos comenta que ya fueron pronunciadas por filósofos antiguos, Sócrates y Platón y aún desde tiempo del mismo Pitágoras.

Los cristianos de la antigüedad no entendían el fascinante ciclo de la vida y el cosmos especialmente celebrados por las

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antiguas tradiciones, el ciclo de vida de las plantas, desconocían la interpretación de los antiquísimos mitos de fertilidad y fecundidad así como la convicción de la Inmortalidad del Hombre y de aquello que es bello y vital en cada ser humano, desconocían por completo las interpretaciones simbólicas que aludían al eterno ciclo de la muerte y el renacimiento

Continúan apareciendo edictos posteriores como el de Julio Firmico Materno, en su diatriba Sobre el error de las religiones paganas, redactada hacia el año 347, Firmico incita a los emperadores Constantino y Constante al exterminio, sobre todo, de los cultos mistéricos, los competidores más peligrosos del cristianismo eran los cultos a Isis, Osiris, Serapis, Cibeles, Atis, Dioniso-Baco y Afrodita, los cultos del Mitraísmo... todos se caracterizaban con números y sorprendentes paralelismos con los cultos cristianos.

Constantino prohibió que se erigieran nuevas estatuas a los Dioses, que se rindiese culto a las existentes, que se consultasen los oráculos y todas las demás formas de culto pagano, en el 326 D.C, llegó a ordenar la destrucción de todas las imágenes, al tiempo que iniciaba en oriente la confiscación de los Templos y el expolio de las valiosas obras de arte, dispuso el cierre del Serapión de Alejandría, el del templo de Heliópolis, el derribo del altar de Mambre, el derribo del templo de Esculapio en Aegae, la destrucción del templo de Afrodita sobre el Gólgota, el templo de Aphaka en el Líbano.

Además Constantino hizo quemar los escritos de Porfirio, en el año 330, prohibió la lectura de Platón y el Neoplatonismo. Prosiguieron años de destrucción del conocimiento antiguo, incendios de templos y bibliotecas, asesinatos de sacerdotes y filósofos... Crecía un mundo donde un cristianismo extremista acabaría con las últimas escuelas y sus Maestros serían asesinados por fanáticos y manipulados cristianos.

Con la muerte de Hipatia, directora de la escuela de Alejandría, en el año 415 d.c. moriría la última Maestra de los Misterios o Maestra de Sabiduría.

Ciertamente había llegado la época vaticinada por el gran Hermes en su diálogo con Esculapio; la época en que impíos extranjeros reconvinieran a los egipcios de adorar monstruosos ídolos, sin que de ella quedara más que los jeroglíficos de sus monumentos como increíbles enigmas para la posteridad. Los hierofantes andaban dispersos por la haz de la tierra, buscando refugio en las comunidades herméticas.

El mundo se sumiría en una época oscura, marcada por el odio y la superstición durante donde casi por mil años desapareció el conocimiento de las escuelas antiguas, muy pocos se atrevieron en esa época a perseguir ese conocimiento, la Iglesia se había apropiado de aquellos libros que no había destruido por miles en enormes hogueras, los restos del conocimiento del mundo antiguo y clásico permanecían oculto en monasterios y abadías donde muy pocos tenían acceso, un elevado numero de la población era analfabeta y seguía los preceptos y consejos de los Padres de la Iglesia al pie de la letra, el hambre y la miseria reinaron por Europa como si de un campo de caza se tratara. La historia nos ha dejado una terrible sentencia en la cual queda reflejado el espíritu que se respiraba por aquella época:

"La indagación empírica y/o racional es una fuente de herejías peligrosa que aparta al fiel de la verdadera creencia"

(Lactancio y Tertuliano).

misterios

Las escuelas de Misterios

Desde el principio de la Humanidad, el Hombre se ha formulado las mismas preguntas sobre su constitución, su mente, su cuerpo, ¿Quién soy?, ¿De donde vengo?, ¿Dónde estoy?... Sólo muy pocos han encontrado las respuestas, elegidos de entre los elegidos, fundadores de Religiones e Iniciados de todas las Tradiciones.


Egipto era el principal centro de desarrollo cultural de aquella época. Entre algunas de las Escuelas de Misterios o "Casas de la Vida" (Per-ankh), como ellos las llamaban y que allí se desarrollaron encontramos, La escuela de Heliópolis, de Hermópolis, de Tebas, de Menfis, de Sais, de Abydos o de Filae.Estas escuelas estaban en todos los Templos, eran las "escuelas iniciáticas" que preparaban a los sacerdotes egipcios en un conocimiento milenario, donde existían diferentes niveles de preparación dependiendo de la enseñanza sacerdotal a la cual eran destinados los neófitos y donde poco a poco podrían acceder a un Conocimiento y metafísica cada vez más elevado a niveles iniciáticos, tenían las claves para la construcción de las pirámides y de sus magnificas construcciones, eran poseedores de un compendio de saber en sus ramas principales , Religión, Política, Arte y Ciencia, un amplio conocimiento sobre la Vida y la Muerte, los estados del Hombre, su constitución, enseñaban la Inmortalidad del Alma humana y como sería su paso por el más allá.

En las Escuelas se enseñaba lo que conocemos como “los Misterios”, eran unas ceremonias que generalmente se mantenían ocultas a los "no iniciados" y durante las cuales se enseñaban por medio de representaciones dramáticas el origen de las cosas, la naturaleza del espíritu humano, las relaciones de éste con el cuerpo y el método de su purificación y reposición a una vida superior. La ciencia física, la medicina, las leyes de la música, la adivinación, se enseñaban todas ellas de la misma manera.

Los primeros sabios y filósofos griegos que pudieron estudiar en las escuelas mistéricas egipcias eran aceptados por los Hierofantes, los grandes iniciados egipcios y herederos de la Sabiduría de Isis y Thot, que tras hacer superar a los filósofos que viajaban hasta sus tierras duras pruebas de conocimiento y convicción sobre sus ganas de saber, admitían a estos hombres iniciándolos en sus conocimientos, ellos se convirtieron en Maestros de maestros al regreso a sus países y crearon las "escuelas de filosofía", (adaptaciones griegas de las escuelas egipcias), ese sería el nacimiento de las escuelas de Filosofía, que aplicando esos conocimientos egipcios en Grecia y Roma lograron hacerlos lugares propicios para la investigación de esa Sabiduría Verdadera que unifica todas las Ciencias y Religiones.

Así encontramos entre estos primeros pensadores que viajaron a Egipto a filósofos como Tales, Anáximandro, Solón, Pitágoras, Parménides, Anaxágoras, Demócrito, Zenón o Platón, todos estudiaron durante largos años en Egipto antes de desarrollar sus ideas y Escuelas de Filosofía. Estos pensadores vieron en sus estudio esotérico muchas similitudes entre el conocimiento de los pueblos, distintos Dioses para las mismas esencias, diferentes cultos para un mismo fin.

Para hacernos una idea de la cantidad de escuelas y pensadores que surgían en el mundo clásico podemos destacar algunos escuelas y sus fundadores como la escuela de Tales, la de Anáximandro, la de Anáximenes, la escuela Pitagórica, la esculas de Heráclito de Efeso, la de Parménides, la escuela cínica de Antístenes, Sócrates y sus enseñanzas, la grandiosa Academia de Platón, la escuela estoica de Zenón, la de Felón de Elis, la escuela Ecléctica de Alejandría, la Escuela de Plotino, la de Pérgamo…

Actualmente decimos que "el Teatro" nació en la Antigua Grecia y que las primeras obras que se conocen sobre las Tragedias griegas son las escritas por Esquilo, hasta ahí todo es más o menos cierto, ya que es precisamente en ese momento histórico donde la gente, el pueblo, la sociedad en general conocen por primera vez lo que es una representación teatral pero verdaderamente el Teatro tiene su génesis en la Religión y más precisamente en las representaciones altamente iniciáticas y simbólicas practicadas por los iniciados egipcios en sus escuelas, en sus Templos, ese es su verdadero origen el cual también practicaban los iniciados griegos, así encontramos que el origen de las primeras tragicomedias griegas que Esquilo mostró a la gente fueron desveladas (sin permiso) de "los Misterios Eleusinos", del cual se comenta que fue iniciado y que por ese motivo posteriormente sería juzgado por ello. De las pocas obras de Esquilo que se conservan encontramos una Trilogía muy significativa, la obra escrita sobre los misterios del dios Prometeo, de la que la historia se ha encargado de ocultar dos de estas enseñanzas iniciáticas que fueron desveladas sin permiso y que se practicaban en estas escuelas mistéricas, Prometeo liberado y Prometeo portador del fuego dejándonos únicamente para la posteridad una con un titulo muy significativo "Prometeo Encadenado". Prometeo fue el Titan que sacrificó su estado divino para poder acercar al Hombre el fuego, símbolo de la Sabiduría y el conocimiento en todas las Tradiciones iniciáticas.

En otro aspecto de estas representaciones encontramos al medico Hipócrates, que era un sacerdote de Asclepios, un iniciado al culto de Asclepios, y lo que hoy se conoce en medicina como "el juramento de Hipócrates" es un juramento tradicional de fidelidad practicado antiguamente por los iniciados en la ciencia de la medicina y actualmente por los médicos que acaban su carrera universitaria y que así lo desean jurar, eso no era más que un compromiso místico practicado por los Iniciados de Asclepios y cuyo escrito llegó hacerse público. Los “Asclepiades” eran iniciados del culto de la serpiente de Asclepios, como las “bacantes” lo eran del de Dionisos, y ambos ritos, andando el tiempo, fueron incorporados a los eleusinos.

Los Misterios de mayor contenido iniciático eran celebrados en los antiguos templos egipcios por los hierofantes-iniciados, para provecho e instrucción de los neófitos.

Sobre los Misterios que se celebraban en Filae (Isla del Nilo), se dice que “en estas sombrías cavernas los grandes y místicos arcanos de la diosa (Isis) eran revelados al neófito mientras el solemne himno de iniciación resonaba en toda la larga extensión de estas recónditas profundidades de granito.”

La palabra “Misterios” deriva del griego muô, “cerrar la boca”, y cada símbolo relacionado con ellos tenía una significación muy oculta. Según afirman Platón y muchos otros sabios de la antigüedad, los Misterios eran altamente religiosos, morales y benéficos como escuela de ética. Los Misterios griegos, los de Ceres y Baco eran sólo imitaciones de los egipcios.

Los Misterios eran en todas las Tradiciones antiguas una serie de representaciones dramáticas en las que los misterios de la Cosmogonía y de la Naturaleza eran personificados por los sacerdotes y neófitos, que desempeñaban el papel de los diferentes dioses y diosas, repitiendo supuestas escenas (alegorías) de sus vidas respectivas. Estas eran explicadas en su sentido oculto a los candidatos a la iniciación.

Entre sus enseñanzas encontramos aquella que dice:

"Sólo existe una VIDA y que esta camina con dos piernas, una se llama vida y la otra muerte”

Dándonos a conocer con esta máxima que la vida y la muerte tal y como la conocemos forma parte de la VIDA UNA, o mejor dicho que la muerte no es muerte por que forma parte del TODO (VIDA), que siendo este Divino, incognoscible y atemporal, por ende el hombre forma parte de ella, por que participa de sus mismos atributos y a la vez posee un Alma Divina e Inmortal.

Buscando en el pasado

Buscando en el pasado

Hace unos miles de años unos hombres sabios imaginaron y construyeron "un estado de conciencia", un modelo de sociedad sobre el que nace nuestra civilización, Grecia cuna de la civilización occidental. Resulta fácil nombrar algún sabio de la antigüedad como Platón o Pitágoras... grandes Maestros griegos que establecieron unas leyes que todavía siguen vigentes.

¿Pero...quién enseñó a los Sabios griegos?, ¿Quienes fueron sus Maestros?, ¿ Que les impulsó a actuar de diferente modo que los demás? ¿Dónde obtuvieron ese conocimiento? Sólo había un lugar " La tierra de Khem" , Egipto.

Por aquel entonces la civilización egipcia resplandecía en el apogeo de su gloria, existía un gran actividad en todos los sentidos, enormes caravanas circulaban por el desierto, los trabajos de arquitectura continuaban ocupando a gran parte de su población en los meses que el Nilo anegaba las tierras fértiles que no podían cultivarse.

El templo de Karnak era reparado y ampliado, el templo de Abydos se enriquecía con maravillas escultóricas, el Valle de los Reyes era cada vez más extenso... En medio de aquella actividad, más de un extranjero aspirante a los Misterios, venido de playas lejanas de Grecia, de las montañas de Asia... llegaba a Egipto, atraído por la reputación de sus Templos.

Una vez allí, quedaba asombrado, monumentos, espectáculos, fiestas públicas, pero todo aquello le daba igual... eso no era lo que buscaba, había oído que en los Santuarios de Egipto vivían Sabios, Magos y Hierofantes en posesión de la Ciencia Sagrada, y él también quería entrar en el secreto de los Dioses. Un sacerdote de su país le había hablado de un libro, el libro de "La salida del Alma a la luz del día", (el mal llamado "Libro de los muertos"), de los conocimientos que existía en los Templos, de sus grandes sabios, de sus grandes secretos....

Movidos por la búsqueda del conocimiento, aquellos sabios griegos viajaron a Egipto y no dudaron en permanecer allí durante años para perfeccionar su conocimiento, donde después de haber demostrado ser dignos superando las durísimas pruebas iniciáticas a las que eran sometidos por el Hierofante, podían entrar en el templo y participar de las enseñanzas de los Maestros y Sacerdotes egipcios.

Tales de Mileto permaneció cuatro años en Menfis. Hacia el siglo VI o VII a.C., Solón (abuelo de Platón) se estableció en Heliopolis, la ciudad solar de Ra, entró en relación con los sacerdotes y mediante ellos, se acercó a los secretos del sacerdocio; entre otras cosas escuchó por primera vez la conocida historia de la Atlántida , la cual llegará hasta nosotros gracias a Platón.

Anaxágoras, vivió veinte años en Egipto; Demócrito, cinco; Platón vivió durante trece años, accedió a los Libros Sagrados y fundó a su regreso su famosa "Academia". Estas escuelas eran conocidas como "Escuelas de la Vida" o "Escuelas del Misterio".

Todos ellos pudieron entrar en los Templos, aprender de su conocimiento; sin embargo, la Historia moderna prefiere aceptar como válidos muchos de los escritos de Herodoto, del que sabemos de cierto que gran parte de sus narraciones son más leyenda que historia verídica y aunque es conocido como el primer historiador, sabemos sobre sus narraciones sobre los Templos egipcios que no consiguió nunca entrar en ningún templo y también que los mismos egipcios se deshacían de el contándole "historias para viajeros" y que la entrada a los templos, al conocimiento ancestral de Egipto le era negada sistemáticamente por los iniciados egipcios, entonces...¿por que aceptamos como válido a Herodoto y olvidamos por completo lo que nos cuentan aquellos que si pudieron entrar?

Por ejemplo sabemos que Pitágoras, según nos cuenta Jámblico:

"Pitágoras paso 22 años en los templos de Menfis y de Tebas estudiando astronomía y geometría, y que su iniciación en los misterios de los Dioses no fue casual ni superficial."

Cuando el rey Cambises invadió Egipto, Pitágoras fue hecho prisionero y enviado a Babilonia, donde durante doce años, en contacto con los Sabios persas- se incluye la posibilidad que conociera y aprendiera de Zoroastro- se benefició de nuevas doctrinas esotéricas. Después de treinta y cuatro años de ausencia, regresó a Grecia y allí fundó las escuelas que llevan su nombre, estableció una filosofía metafísica, una doctrina de la unidad que abarca lo espiritual con lo material, el cielo y la tierra. Integró la psicología con la filosofía política, la astronomía con la ética, la música con la religión, la geometría con la divinidad. Reconcilió las matemáticas y habló de reencarnación. Sus enseñanzas siguieron el modelo egipcio; el simbolismo se convirtió en la piedra angular de su enseñanza.

Encontramos el símbolo en el corazón de la civilización egipcia y también en las enseñanzas pitagóricas. Las enseñanzas recibidas por estos Sabios en Egipto, eran estudiadas dentro de los templos a través de los libros que estos poseían. Estos libros eran "Los libros sagrados de Thot-Hermes". La Tradición Hermética es la directa heredera de este conocimiento.

Pitágoras nos mostró como eran los iniciados egipcios.

Recordamos a Pitágoras y Platón, pero nos olvidamos de sus maestros.

Los libros de Hermes Trismegisto

Los libros de Hermes Trismegisto

Actualmente conocemos como Textos Herméticos una serie de traducciones de la época del Renacimiento, traducidas por Marsilio Ficino de 17 tratados escritos en griego, uno más llamado "Asclepios" o Esculapio. Otro escrito bastante conocido es el llamado como "La tabla Esmeraldina", aunque también existen otros textos como la "Antología" de Ioannes Stobaeus que también contiene tratados herméticos, algunos textos escritos por autores antiguos que tratan sobre filosofía y alquimia hermética.

Hermes afirma en sus enseñanzas que este conocimiento debe permanecer velado para el circulo exterior de la humanidad, pues "sólo cuando los oídos del discípulo están listos para oír, llega la voz del maestro a

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llenarlos con Sabiduría" y que es necesaria "la propia inspiración" de Hermes, para entender el significado oculto de sus enseñanzas y textos herméticos; Hermes nos dice:

"La mente se halla concentrada en Dios, el Dios que hay en tu interior. Graba esta Verdad en tu corazón y aparecerá por que le habrás dado entrada. Ejerce tu voluntad y le darás nacimiento. Subyaga tus sentidos, haz silencio y en ti brotará la divina palabra, a través de la cual, por el conocimiento propio, se logra la Vida y la Luz, y como consecuencia la Felicidad. Más antes conviene que te purifiques."

Esta misma afirmación la encontramos grabada en el templo de Delfos ( en griego significa útero o matriz), aunque de reducido tamaño es de gran importancia:

" Conócete a ti mismo y conocerás a los Dioses y al Universo entero en toda su creación "

Como ya sabemos, de todas sus obras únicamente han llegado hasta nosotros unos pocos textos del medievo y del Renacimiento (los más antiguos de los siglos XIV-XV), "El Poymandres" que consta de 17 tratados escritos en griego, y uno más conservado en latín llamado "Asclepios" o Esculapio.

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Estos tratados forman los Textos Herméticos, el "Corpus Hermeticum".

La ausencia total de referencias al cristianismo nos demuestra que son traducciones fidedignas de textos griegos y respecto a sus traducciones del egipcio al griego no fueron ni anteriores al siglo III a.C. ni posteriores al siglo II d.C. Estos textos eran sobradamente conocidos en los primeros siglos del cristianismo, esto se puede afirmar con seguridad debido a la cantidad de referencias que existen en escritos posteriores pertenecientes a Jámblico, Lactancio, Clemente de Alejandría, Didimo "el ciego", san Cirilo, san Agustín...

Jámblico dice en su libro "Los misterios de Egipto", escrito sobre finales del siglo II d.C., que:

"....los libros que circulan hoy bajo el nombre de Hermes contienen la doctrina hermética, bien que el texto haga uso frecuente de expresiones filosóficas, precisamente porque fueron traducidos del egipcio por gente que no ignoraba la filosofía."

La pista de los libros se pierde desde el siglo VI d.C. hasta el siglo XI d.C., como si nunca hubieran existido. Se vuelve hablar de ellos en el periodo comprendido entre los siglos XI y XIV junto con otro texto muy interesante y bastante enigmático, " La tabla Esmeraldina". Están escritos de forma simbólica, y por lo tanto su comprensión resulta difícil si no se tiene conocimiento de simbolismo, ya que de otra manera nos arriesgamos a no comprender nada excepto algunos conocimientos sobre el mundo antiguo.

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INTERESANTE PARTE DEL ASCLEPIO LLAMADA "LA PEQUEÑA APOCALIPSIS", DONDE SE HACE REFERENCIA AL FUTURO DE EGIPTO, EN LAS ÚLTIMAS 6 LÍNEAS PUEDE LEERSE LO SIGUIENTE:

"¿Acaso ignoras, oh! Asclepio: que Egipto es la imagen del cielo, el lugar donde se transfieren y descienden todas las cosas gobernadas y producidas desde el cielo?, Y para decirlo con toda verdad, nuestro país es el templo del mundo entero, pero no ignores que en un futuro parecerá que los egipcios han honrado en vano a los dioses..."

(CORPUS HERMETICUM)

TRADUCCIÓN DE UN TEXTO GRIEGO HECHA POR FICINO, 9 EDICIÓN. EDITADA Y ANOTADA POR UN PARISINO LLAMADO JACQUES LEFÈVRE D’ÉTAPLES. (AÑO1505)

TRADUCCIÓN AL ALEMÁN DEL "CORPUS HERMETICUM"

APARECIDA EN ÁMSTERDAM EN EL AÑO 1643

Un dato importante a conocer sobre las traducciones es la importancia de la fonética egipcia en la que estuvieron escritos "Los libros de Thot-Hermes", actualmente conocemos el significado de la escritura egipcia gracias a Champollion, pero desconocemos la fonética original de los jeroglíficos y sobre eso nos quiso advertir Hermes a través del Poymandres en su tratado nº XVI, dice lo siguiente:

" Ocurre que Hermes, mi Maestro, en sus frecuentes charlas a solas conmigo o en presencia de Tat, insistía en decir que para mis ocasionales lectores, mis libros serían de fácil y simple lectura, cuando por el contrario no lo son, y sus palabras tienen un sentido oculto.

Más aún decía, que cuando los griegos los tradujeran a su lengua se oscurecerán aún más, resultando una distorsión mayúscula del texto y una oscuridad total.

Expresado en la lengua patria este texto tiene un sentido claro: en efecto la propia calidad del sonido y del poder de la palabra egipcia incluyen las energías de lo que quieren decir."

En este texto queda claro la gran importancia del sonido de las palabras egipcias, esto se comprende mejor estudiando "El principio de vibración" explicado en "El Kybalion" (tratado sobre la Filosofía Hermética).

Según la historia, aquellos libros Herméticos de la biblioteca de Alejandría nos hablaban de la fuerza del símbolo, del poder del mito, de la magia ritual, de la grandeza de los números y sus significados ocultos, de las fuerzas cósmicas en las estrellas y los planetas, de las piedras , del lenguaje secreto de la geometría, de la perfecta salud corporal, de los alimentos y la respiración, de la transmutación de los cuerpos y los metales...

Los Textos Herméticos están escritos en una clave de interpretación simbólica escondida en sus palabras y frases, en las que debemos ser capaces de "desvelar" ese conocimiento oculto, ejercitando todo el conocimiento que hallamos adquirido-( siempre a poder ser de las fuentes originales o traducciones fidedignas)- sobre simbolismo, astrología, mitología, numerología, historia, filosofía... El que "poseemos" en nuestro interior, por que cuando la Sabiduría es revelada por nosotros mismos, desde dentro nuestro, ya no puede ser más "hermética" pues nos habrá sido revelada desde la "Esencia misma".

El Kybalion.

Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender.

Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par.

Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.

Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.

1. El TODO es Mente; el universo es mental.

2. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.

3. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.

4. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

5. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.

6. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley.

7. La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.

La mente así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental.

Más allá del Kosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la realidad Substancial, la Verdad Fundamental.

Lo que constituye la Verdad fundamental, la Realidad substancial, está más allá de toda denominación, pero el sabio lo llama el TODO.

En su esencia, el TODO es incognoscible, Mas el dictamen de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto.

El universo es una creación mental sostenida en la mente del TODO.

El TODO crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de un millón de universos no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.

La mente infinita del TODO es la matriz del Kosmos.

En la Mente del Padre‑Madre, los hijos están en su hogar.

No hay nadie que no tenga padre y madre en el Universo.

El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se imagina que puede desafiar sus leyes, ése no es más que un tonto vano y presuntuoso, que se estrellará contra las rocas y será aplastado por los elementos, en razón de su locura. El verdadero sabio conociendo la naturaleza del universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra las inferiores, y por medio de la alquimia transmuta lo que no es deseable, en lo valioso y de esta manera triunfa. La maestría consiste, no en sueños anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las fuerzas superiores contra las inferiores vibrando en los más elevados. La transmutación (no la negación presuntuosa), es el arma del Maestro.

Si bien es cierto que todo está en el TODO, no lo es menos que el TODO está en todas las cosas. El que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.

Nada reposa; todo se mueve; todo vibra.

Todo es dual, todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la compensación.

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo ocurre de acuerdo con la ley. Azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero ninguno escapa a la ley.

El género está en todo, todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.

La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales.

Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.

Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en le polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad.

La mente, así como los metales y los elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

El ritmo puede neutralizarse mediante el arte de la polarización.

Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de Causalidad y uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior.

El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior. Obedece a las leyes que están por encima de él, pero en su propio plano y en las que están por debajo de él, rige y ordena. Sin embargo, al hacerlo, forma parte del principio en vez de oponerse al mismo. El sabio se sumerge en la Ley, y comprendiendo sus movimientos, opera en ella en vez de ser su ciego esclavo. Semejantemente al buen nadador, va de aquí para allá, según su propia voluntad, en vez de dejarse arrastrar como el madero que flota en la corriente. Sin embargo el nadador, el sabio y el ignorante, están todos sujetos a la ley. Aquél que esto comprenda va en el buen camino que conduce a la Maestría.

¿Qué es la Filosofía?



Como introducción a esta pregunta fundamental, INITIUM
ha elegido un texto perteneciente a una novela titulada “El mundo de Sophia”, escrita por Jostein Gaarder.

El documento es un texto que pretende despertar las mentes dormidas de jóvenes y adultos, el texto en sí, es una carta dirigida a una adolescente que empieza a despertar al mundo de los adultos, un mundo que se abre delante de ella, infinitos caminos…infinitos destinos. Una carta dejada en el buzón, sin remitente y con una simple pregunta que encauzará su vida hacia la aventura más apasionante que existe, la Búsqueda de la Verdad, la pregunta dice así, ¿Quién eres?

" Muchas personas tienen distintos hobbies. Unas coleccionan monedas antiguas o sellos, a otros les gustan las labores, y otros emplean la mayor parte de su tiempo libre en la práctica de algún deporte. A muchos les gusta también la lectura pero lo que leemos es muy variado, unos leen sólo periódicos o cómics, algunos les gustan las novelas, y otros prefieren libros sobre distintos temas, tales como la astronomía, la fauna o los inventos tecnológicos.

Aunque a mí me interesen los caballos o las piedras preciosas, no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos intereses que yo, sí sigo con gran interés todas las emisiones deportivas en la televisión, tengo que tolerar que otros opinen que el deporte es aburrido.

¿Hay, no obstante, algo que debería interesar a todo el mundo? ¿Existe algo que concierne a todos los seres humanos, independientemente de quiénes sean o de en qué parte del mundo vivan? Si, hay algunas cuestiones que deberían interesar a todo el mundo.

¿Qué es lo más importante en la vida? Si preguntamos a una persona que se encuentran el límite del hambre, la respuesta será comida. Si dirigimos la misma pregunta alguien que tiene frío, la respuesta será calor y si preguntamos una persona que se siente sola, la respuesta seguramente será estar con otras personas.

Pero con todas esas necesidades cubiertas, ¿hay todavía algo que todo el mundo necesite? Los Filósofos opinan que sí. Opinan que un ser humano no vive sólo de pan, es evidente que todo el mundo necesita comer, todo el mundo necesita también amor y cuidados. Pero aún hay algo más que todo el mundo necesita. Necesitamos encontrar una respuesta a quiénes somos y por qué vivimos.

Interesarse por el que vivimos no es, por lo tanto, un interés tan fortuito o tan casual como, por ejemplo, coleccionar sellos. Quien se interesa por cuestiones de ese tipo está preocupado por algo que ha interesado a todos los seres humanos desde que viven en este planeta, ¿Cómo ha nacido universo?, y ¿el planeta? y ¿la Vida aquí?, son preguntas más grandes y más importantes que quien ganó más medallas de oro los últimos Juegos Olímpicos de invierno.

La mejor manera de aproximarse a la Filosofía es plantear algunas preguntas filosóficas:

¿Cómo se creó el mundo? ¿Existe alguna voluntad o intención detrás de lo que sucede? ¿Hay otra vida después de la muerte? ¿Cómo podemos solucionar problemas de ese tipo? y, ante todo: Ccómo debemos vivir?

En todas las épocas, los seres humanos se han hecho preguntas de este tipo, no se conoce ninguna cultura que no se haya preocupado por saber quiénes son los seres humanos y de donde procede el mundo. En realidad, no son tantas las preguntas filosóficas que podemos hacernos. Ya hemos formulado algunas de las más importantes, no obstante, la historia nos muestra muchas respuestas diferentes a cada una de las preguntas que nos hemos hecho.

Vemos, pues, que resulta más fácil hacerse preguntas filosóficas que contestarlas. También hoy en día cada uno tiene que buscar sus propias respuestas a esas mismas preguntas. No se puede consultar una enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después de la muerte, la enciclopedia tampoco nos proporcionará la respuesta a cómo debemos vivir. No obstante, a la hora de formar nuestra propia opinión sobre la vida, puede resultar de gran ayuda leer lo que otros han pensado.

La Búsqueda de la Verdad que emprenden los filósofos podría compararse, quizás con una historia policíaca. Unos opinan que Andersen es el asesino, otros creen que es Nielsen, otros creen que lo es Jepsen. Cuando se trata de un verdadero misterio policiaco, puede que la policía llegue descubrirlo algún día. Por otra parte, también puede ocurrir que nunca lleguen nunca a desvelar el misterio. No obstante, el misterio sí tiene una solución.

Aunque una pregunta resulte difícil de contestar puede, sin embargo, pensarse que tiene una, y sólo una respuesta correcta. O existe una especie de vida después de la muerte, o no existe.

A través de los tiempos, la ciencia ha solucionado muchos antiguos enigmas que hace mucho eran un gran misterio, como saber cómo era la otra cara de la luna. Cuestiones como esas eran difícilmente discutibles; la respuesta dependía de la imaginación de cada uno. Pero hoy, hoy en día, sabemos con exactitud cómo es la otra cara de la luna. Ya no se puede creer que haya un hombre en la luna o que la luna sea un queso.

Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de 2000 años pensaba que la Filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos, al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba el.

A muchas personas, el mundo le resulta tan inconcebible como cuando un prestidigitador saca un conejo de un sombrero de copa que hace un momento estaba completamente vacío. En cuanto al conejo, entendemos que el prestidigitador tiene que habernos engañado, lo que nos gustaría desvelar es cómo ha conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, por que nosotros mismos andamos por la tierra formando una parte del mismo, en realidad, nosotros somos el conejo blanco que se saca del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo blanco es simplemente que, el conejo no tiene sensación de participar en el juego de magia. Nosotros somos distintos. Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría desvelar ese misterio.

En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos minúsculos que vivimos muy dentro de la piel de conejo. Pero los filósofos intentan subirse por encima de uno de sus finos pelillos para mirar a los ojos al Gran Prestidigitador.

Lo único que necesitamos para empezar a ser buenos filósofos es la capacidad de asombro.

Todos los niños pequeños tienen esa capacidad, no faltaría más, tras unos cuantos meses, salen a una realidad totalmente nueva. Pero conforme van creciendo, esa capacidad de asombro parece ir disminuyendo, ¿a qué se debe?

Veamos: si un recién nacido pudiera hablar, seguramente diría algo de este extraño mundo al que ha llegado. Porque, aunque el niño no sabe hablar, vemos como señala las cosas de su alrededor y como intenta agarrar con curiosidad las cosas de la habitación.

Cuando empieza hablar, el niño se para y grita ¡guau!, ¡guau!, cada vez que ve un perro, vemos cómo da saltos en su cochecito, agitando los brazos y gritando ¡guau!, ¡guau!, ¡guau!, ¡guau! Los que ya tenemos algunos años, a lo mejor nos sentimos un poco agobiados por el entusiasmo del niño. “Sí, sí es un ¡guau!, ¡guau!”, decimos, muy conocedores del mundo, ¡Tienes que estarte quietecito en el coche¡. No sentimos el mismo entusiasmo porque hemos visto perros antes.

Quizá se repita este episodio de gran entusiasmo unas 200 veces, antes de que el niño pueda ver pasar un perro sin perder los estribos o…un elefante o un hipopótamo. Pero antes de que el niño haya aprendido hablar bien, y mucho antes de que aprenda a pensar filosóficamente, el mundo se ha convertido para él en algo habitual.

¡Una pena, digo yo!

Lo que debe preocuparnos es, que nosotros seamos de los que toman el mundo como algo asentado, para asegurarnos, vamos hacer un par de experimentos mentales.

Imagínate que un día estás de paseo por el bosque. De pronto descubres una pequeña nave espacial parada en el sendero, delante de ti, de la nave espacial sale un ser, un pequeño marciano que se queda parado, mirando fijamente. ¿Qué habrías pensado tú en un caso así? Bueno, eso no importa, ¿pero te se ha ocurrido pensar que tú misma eres una marciana? Es cierto que no es muy probable que te vayas a topar con un ser de otro planeta y ni siquiera sabemos si hay vida en otros planetas pero puede ocurrir que te topes contigo mismo/a, puede que de pronto, un día te detengas, y te veas de una manera completamente nueva. Quizás ocurra precisamente durante un paseo por el bosque o en este instante. Soy un ser extraño, pensarás. Soy un ser misterioso. Es como si te despertaras de un largísimo sueño, como la Bella Durmiente. ¿Quién soy?, te preguntarás. Sabes que gateas por un planeta en el universo ¿pero qué es ese universo?

Si llegas a descubrirte a ti misma de ese modo, habrás descubierto algo igual de misterioso que aquel marciano que mencionamos hace un momento. No sólo has visto un ser del espacio, sino que sientes desde dentro que tú mismo/a eres ese ser tan misterioso.

Hagamos otro experimento.

Una mañana, la madre, el padre y el pequeño Tomás, de dos o tres años, están sentados en la cocina desayunando. La madre se levanta de la mesa y va hacia la encimera, y entonces el padre empieza, de repente, a flotar bajo el techo, mientras, Tomás se queda mirando. ¿Qué crees que dice Tomás en ese momento? Quizá señalé a su papá y diga: papá está flotando. Tomás se sorprendería, naturalmente, pero se sorprende tan a menudo. Papá hace tantas cosas curiosas que un pequeño vuelo por encima de la mesa del desayuno no ha cambiado mucho las cosas para Tomás. Su papá se afeita cada día con una extraña maquinilla, otras veces trepa hasta el tejado para girar la antena de la tele, o mete la cabeza en el motor de un coche y la saca negra. Ahora le toca mamá. Ha oído lo que acaba de decir Tomás, y se vuelve decididamente, ¿cómo reaccionará ella ante el espectáculo del padre volando libremente por encima de la mesa de la cocina? Se le caería instantáneamente el frasco de mermelada al suelo y gritaría de espanto. Puede que necesite tratamiento médico cuando papá haya descendido nuevamente a su silla.

¿Por qué creéis que son tan distintas la reacciones de Tomás a las de su madre?

Tiene que ver con el hábito. Tomar nota de esto. La madre ha aprendido que los seres humanos no saben volar. Tomás todavía no lo ha aprendido. El sigue dudando de lo que se puede y no se puede hacer en este mundo. ¿Pero y el propio mundo? ¿Crees que este mundo puede flotar? ¡También este mundo está volando libremente!

Lo triste es que no sólo nos habituamos a la ley de la gravedad conforme vamos haciéndonos mayores. Al mismo tiempo, nos habituamos al mundo.

Es como si durante el crecimiento perdiéramos la capacidad de dejarnos sorprender por el mundo. En ese caso, perdemos algo esencial, algo que los Filósofos intentan volver a despertar en nosotros. Porque hay algo dentro de nosotros mismos que nos dice que la Vida en sí es el Gran Enigma. Es algo que hemos sentido incluso mucho antes de aprender a pensarlo.

Puntualizo: Aunque las cuestiones filosóficas conciernen a todo el mundo, no todo el mundo se convierte en Filósofo.

Por diversas razones, la mayoría se aferra tanto a lo cotidiano que el propio asombro por la vida queda relegado a un segundo plano. (Se adentran en la piel de conejo, se acomodan y se quedan allí para el resto de su vida.)

Para los niños, el mundo y todo lo que hay en él, es algo nuevo, algo que provoca su asombro. No es así para todos los adultos. La mayor parte de los adultos del mundo lo ve como algo muy normal. Precisamente en este punto donde los filósofos constituyen una honrosa excepción. Un filósofo jamás ha sabido habituarse del todo al mundo. Para él o ella, el mundo sigue siendo algo desmesurado, incluso algo enigmático y misterioso. Por lo tanto, los filósofos y los niños pequeños tienen en común esa importante capacidad. Se podría decir que un filósofo sigue siendo tan susceptible como un niño pequeño durante toda la vida. De modo que podéis elegir ¿Sois unos niños pequeños que aún no han llegado a ser los perfectos conocedores del mundo? ¿O sois unos filósofos que pueden jurar que jamás lo llegarán a conocer? Si simplemente niegas con la cabeza, si no te reconoces ni en el niño ni en el filósofo, es porque tú también te has habituado tanto al mundo que te ha dejado de sorprender.

Un breve resumen: se puede sacar un conejo blanco de un sombrero de copa vacío. Dado que se trata de un conejo muy grande, este truco dura muchos miles de millones de años. En el extremo de los finos pelillos de su piel nacen todas las criaturas humanas. De esa manera son capaces de asombrarse por el imposible Arte de la Magia. Pero conforme se van haciendo mayores, se adentran cada vez más en la piel de conejo, y allí se quedan, están tan a gusto y tan cómodos que no se atreven a volver a los finos pelillos de la piel del conejo, sólo los filósofos emprenden ese peligroso viaje hacia los límites extremos del idioma y de la existencia. Algunos de ellos se quedan en el camino, pero otros se agarran fuertemente a los pelillos de la piel de conejo y gritan a todos los seres sentados cómodamente, muy dentro de la suave piel del conejo, comiendo y bebiendo estupendamente: ¡¡Damas y Caballeros!! Dicen - ¡Flotamos en el espacio! - , pero esos seres desde dentro de la piel no escuchan a los filósofos.

- Ay!! Qué pesados, - dicen. Y continúan charlando como antes: - Dame la mantequilla, ¿Cómo va la bolsa hoy?, ¿A que precio están los tomates?..."

¿De cuales eres tú?

Los niños y los Filósofos tienen algo en común, la capacidad de asombrase por el Mundo

¿Quién es Hermes Trismegisto?





Sobre este tema no hay nada demostrado, pero otra vez la historia nos hace tomar un sentido global de ¿quién fue?, ¿quienes fueron? o ¿qué fue?.

La egiptología actual empieza la cronología de Egipto con el reinado del Rey Menes, pero según los propios egipcios (cronología de Manethon) empieza mucho antes, da comienzo durante el reinado de los dioses o "Neteru", a los cuales prosiguieron "los compañeros de Horus", que reinaron durante miles y miles de años...

Cuenta el mito que hace muchos miles de años existió una primera dinastía de Reyes-Dioses, los cuales fueron los primeros colonizadores de "la tierra de Khem", conocido como el alto Egipto. “Las tierras puras de Khem" eran fecundadas por Dioses como Ra, Geb, Maat, Nut, Isis, Osiris, Thot-Hermes...

El Dios Thot, desempeñaba un gran número de funciones, era considerado un Dios lunar (con esta forma aparece representado algunas veces, portando una media luna encima de su cabeza de Ibis, pues simboliza el lado brillante de la luna que contiene la esencia de la Sabiduría creadora), también es considerado el intermediario de los Dioses, Señor de la Escritura, de la Palabra y del Sabio pensamiento, actuaba como iniciador de los Misterios, también era el Guardián de las Puertas del inframundo y pesaba el corazón de los muertos para determinar su destino; como Dios del Conocimiento era el Sabio Maestro que confiaba los secretos de su Arte a sus iniciados, a los elegidos de entre los humanos, tuvo como misión iniciar en la tierra "la Tradición Perenne" heredada de las jerarquías celestes, a los primeros faraones y sacerdotes de Egipto.

La "Tradición Hermética", llamada así por que los griegos encontraron las mismas características en el dios "Thot" egipcio y su dios "Hermes", más tarde los romanos lo vincularían a su dios "Mercurio", uno de los aspectos más evidente es que los tres tenían la capacidad de moverse en el mundo de los Dioses y de los humanos, servían de mediadores, hacían de puente entre dos realidades, "lo de arriba y lo de abajo", Thot representado como un ibis muestra claramente su "poder" de volar, mientras que Hermes y Mercurio son representados con un casco alado y sandalias con alas, normalmente muestran un caduceo, símbolo de su equilibrio entre polaridades.



La Tradición es principalmente oral y paso de boca en boca, de sacerdote a sacerdote, de faraón a faraón, de sabio a sabio. Thot, llamado antiguamente por los egipcios "Djeuti", tenía su templo en la ciudad del alto Egipto llamada "Jemenu" en egipcio y "Hermópolis" en griego, era una de las ciudades más antiguas del valle del Nilo.

Nos cuenta la Tradición que llegó a Egipto un avatar de Thot, un maestro espiritual que, descendió de las esferas superiores para guiar a la humanidad, para los griegos fue Hermes Trismegisto "el tres veces iniciado, el mensajero de los dioses". Escribió 42 libros donde dejó plasmado su conocimiento.

"Estos libros- según nos cuenta clemente de Alejandría- existían en todos los templos dedicados a la diosa Isis y también en la famosa biblioteca de Alejandría antes de ser destruida, - explicó que - estaban repartidos en seis bloques de siete libros cada uno, dentro estaba toda la sabiduría que los hombres podían alcanzar: astronomía, medicina, matemáticas, música, arquitectura, agricultura... ,además había 7 libros sagrados donde se revelaba el conocimiento de los dioses y a los cuales sólo tenia acceso el sumo sacerdote del templo."



La voz de la Sabiduría se hizo escuchar, desde el Ganges a Hispana, desde Mesopotamia a China y más tarde buscando ese conocimiento llegaron desde Grecia y Roma filósofos como Solón, Pitágoras, Platón... buscando ser iniciados en sus templos a través de los sabios egipcios en esta sabiduría milenaria. Lactancio dijo: "Hermes ha descubierto, no se como, casi toda la verdad". Marsilio Ficino y otros sabios del renacimiento aceptaron esta opinión y encontraron en ellos la fuente original de las iniciaciones órficas, la filosofía de Pitágoras y Platón.

Este conocimiento adquirido por estos filósofos dio como resultado el mayor esplendor de la civilización griega, sobre la cual se establecen unas leyes que todavía están presentes en nuestro modelo de civilización. Existen dudas sobre quien fue Hermes exactamente, ciertas tradiciones hebreas dicen que fue contemporáneo de

Hermes Mercurio Trismegisto Mosaico de la catedral de Siena, 1488

Abrahamy que Moisés fue discípulo suyo, otros dicen que no designa a una persona individual sino que es un agrupamiento de las enseñanzas transmitidas en el antiguo Egipto y otras provenientes de los filósofos de la Escuela Ecléctica de Alejandría.

Intentar seguir las huellas de sus textos es muy difícil, los originales egipcios han desaparecido y lo único que queda son copias medievales de las traducciones al griego de la época alejandrina.

Según Jámblico:

"Hermes es el rector de la palabra e inspirador de los iniciados; es él quien dirige la verdadera ciencia; él es uno con todo y por ello nuestros antepasados le atribuían todos los descubrimientos y ponían sus obras bajo la protección del nombre de Hermes"


nombre de Hermes"

Existe gran confusión sobre el origen de Hermes, pero ya fuera un avatar, un sabio o un grupo de hombres sabios, eso no nos importa, lo verdaderamente importante es el conocimiento que ha llegado hasta nosotros transmitido en las pocas obras que se conservan.

Para la Filosofía Hermética lo importante no es el mensajero sino el mensaje. Todas las cosas de aquí abajo tienen su origen arriba, y el hombre es el puente de unión que a través de su conciencia une los dos mundos. Por eso Hermes Trismegisto puede asegurar que:

"Lo que esta Arriba es como lo que esta Abajo".